Las grandes historias no se crean solas y trasladar a la gran pantalla el mítico relato de James Carroll sólo puede ser logrado por un genio como lo es Tim Burton. Pero el proceso de elaboración, y no estamos hablando de la última aventura de "Alicia", no es corto. Timothy, cómo lo llamaron sus padres al nacer en la ciudad californiana de Burbank, tiene a sus espaldas una larga trayectoria que le ha convertido en el genio que podemos comprobar hoy y desde hace ya muchos años. Nadie duda de su talento y de su estilo un tanto estrambótico, pero es exactamente eso lo que no deja indiferente a nadie, donde todos ven un dulce conejito, Burton ve a un ser infeliz que divaga sin cabeza entre este mundo y el del más allá. Llenos de intención, sus personajes tienen siempre un halo enigmático e inadaptado. Sus escenarios, siempre imaginarios.
De la cabeza de este genio del séptimo arte comenzaron a surgir ideas, Burton trabajaba para "Disney" cuando creó su primer cortometraje titulado "Vincent". De los éxitos conseguidos se hizo eco la crítica que no tardaría en comprobar como la carrera de este joven director se hacia latente con su segundo "pequeño" trabajo. En 1984 Burton estrenaba "Frankenweenie" . Un año después dirigió su primer largometraje "La gran aventura de Pee-Wee" y ya en 1988 conseguía afianzarse con su singular humor negro a través de "Beetlejuice".
Pese a generar cierta controversia en el público, pues ya entonces mostraba su lado más singular de hacer cine, el director estadounidense accedió a filmar lo que supondría una de las sagas más famosas jamás rodadas hasta la época, "Batman" . En 1989 dirigió la primera parte que junto a su secuela supusieron un antes y un después en el género de ficción.
Entre sus facetas no sólo estaba la de director sino también la de escritor, ésta le llevó, ya en la década de los noventa y tras su éxito con "Eduardo Manostijeras", a escribir "Pesadilla antes de Navidad", largometraje de su cosecha pero del que no pudo ser participe en el momento de su creación debido a su vinculación con la franquicia de "Batman". En 1996 dirigió su octavo largometraje, "Mars Attack" , pero no acabaría el siglo sin dirigir otra película, en 1999 y de nuevo contando con Johnny Deep como actor principal, Burton estrenó "Sleepy Hollow: La leyenda del jinete sin cabeza".
Ya en el nuevo milenio, a este "jinete" le sucederían varios largometrajes entre los que destacan la taquillera "Charlie y la fábrica de chocolate" , la aclamada "Novia Cadáver" y en 2007 "Sweeny Todd" , hasta llegar a la actual y moderna "Alicia en el país de las maravillas".
Sin duda una abultada carrera cinematográfica que convierten a "genio" y "Burton" en sinónimos.
Marta Villena




